Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2011

INDIGNEZ-VOUS!

Hace meses que quería escribir sobre este pequeño gran libro del nonagenario francés de origen alemán Stephan Hessel. Su lectura me produjo una grata impresión al reconocer en sus palabras los pensamientos que uno lleva ya tiempo defendiendo y pergeñando.
La primera noticia que tuve de este escrito fue a través de un artículo de Alfredo Tamayo Ayestarán, filósofo y teólogo no precisamente sospechoso de radical y antisistema, publicado en el Diario Vasco a finales de enero de este año. Aún no había sido traducido al castellano y corrí a Hendaya a conseguirlo en francés.
Todavía nadie imaginábamos la repercusión que las ideas del libro iban a tener, provocando el despertar de muchos jóvenes y no tan jóvenes indignados ante la indiferencia y conformismo de la sociedad actual.
En una de mis primeras entradas de este blog, Crisis, what crisis?, en octubre de 2008, hacía una reflexión acerca del tema que nos ocupa, y me remitía a las palabras del escritor alemán Gunter Grass, alertando del p…

NO WOMAN, NO CRY

La predilección por los números redondos es una constante en nuestra cultura. Este mes pasado he cumplido medio siglo, o sea, 50 años. Pero si en lugar de haber adoptado el sistema métrico decimal, hubiésemos construido la ciencia matemática en base 12 por ejemplo (como cuando compramos huevos), 50 sería un número tan anodino como ahora lo es el 48.
Esta semana, otro número redondo, 30 años de su muerte, nos recuerda a un icono que ocupa ya el tercer lugar en la hipotética clasificación de personajes iconográficos de la Historia, tras Jesucristo y el Ché.
Pocos intérpretes me han producido una impresión similar al escuchar su música por primera vez. Era diferente a todo lo que habíamos escuchado hasta entonces. Y la canción que da título a esta entrada forma parte de la música de mi vida.
Poco a poco fuimos averiguando que se trataba de un músico jamaicano, que esa música cálida, con ese ritmo constante y machacón de reminiscencias africanas y caribeñas, con una percusión que te entra…

MÁS ALLÁ

Hace ya unas semanas que vi la última película de Clint Eastwood, titulada en castellano "Más allá de la vida" (2010)  ("Hereafter" en versión original).
Las primeras escenas del tsunami, tras la tragedia de Japón, nos pone los pelos de punta y logra transmitir el agobio que produce la indefensión humana ante la virulencia de los fenómenos naturales imprevistos o ante los atroces e indiscriminados atentados terroristas. Un inicio de película esplendoroso, de los más impresionantes que he visto en el cine, trepidante y medido al mismo tiempo.
A partir de ahí, la película mantiene un ritmo pausado pero maravilloso como la vida misma, mostrando la endeblez del ser humano.
Este mundo de la hipercomunicación nos ha instalado en un flujo de noticias de muerte y desastres que vemos en cierto modo como algo ajeno, de película, olvidando que afecta a personas reales.
Todavía tenemos frescos en la memoria el terremoto en Haití (más de 100.000 víctimas), o el citado seísmo y ts…